Oscuridad y originalidad en Edgar Allan Poe, por David Gutiérrez

A propósito de la reciente conmemoración del natalicio de Edgar Allan Poe, ese estadounidense escritor errabundo del que mucha gente ha oído hablar, pretendo que el lector se asome a dos características de sus relatos: oscuridad y originalidad.

Y digo oscuridad porque los temas que Poe trata (por lo menos en la mayor parte de sus relatos) son tétricos: muerte, espanto, espionaje, crimen, entre otros. A pesar de que dichos cuentos fueron publicados hacia la década de los treinta del siglo XIX, no dejan de provocar aun actualmente fascinación y tensión en quien los lee con atentamente y, además, aún tienen vigencia; basta ver alrededor: playeras, muchas ediciones de sus libros, caricaturas, películas basadas en sus textos, memes, publicaciones sobre él en redes sociales, etcétera.

Quiero referirme exclusivamente a oscuridad y originalidad en algunos de sus relatos del libro Cuentos 1, publicado por editorial Alianza, en los cuales la oscuridad está presente dentro de sus temas: la fuerza y el terror de «El pozo y el péndulo» es una muestra de peso ya que en Occidente es un cuento muy conocido, tanto, que fue llevado al cine en 1961. La tensión se respira en la mazmorra en que el protagonista es torturado por inquisidores. En mi opinión, se trata de una tensión ascendente que se sumerge en un contexto oscuro hasta llegar al sorpresivo final (la sorpresa es una de las características más importantes de los cuentos).

En cuanto a la originalidad acuñada por Poe, es un hecho que varios autores estuvieron poderosamente influidos por él, como Borges, Baudelaire, Víctor Hugo, Verne, y otros más, como si no cayera una losa encima con tan descomunales ejemplos. Y un ejemplo de originalidad del escritor de «El cuervo» es que se le atribuye ser pionero en desarrollar la novela negra, también llamada detectivesca con historias como «Los crímenes de la calle Morgue», «La carta robada» y, en mi opinión, el espionaje y la persecución quedan sellados en «El hombre de la multitud».

Mucho se ha comentado que los infortunios en la vida de autores como Poe tuvieron que ver con lo tétrico y la desesperanza de su obra, pero esto es per se; opino que ninguna persona puede, por más que se esfuerce, separar totalmente su vida de su obra. Pero ese tema no concierne a estas líneas. Básteme con concluir que la literatura actual no tendría los mismos alcances ni los mismos escenarios ni terrores sin los textos de Edgar Allan Poe.

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David Gutiérrez nació en Ciudad de México en 1975. Además de escritor, es licenciado en Lengua y Literaturas Hispánicas por la UNAM. Desde 2007 trabajó como corrector de estilo y lector en editoriales como SM, Castillo, Planeta, Ríos de Tinta, Edelvives México, entre otras. Actualmente es editor en Anglo Digital. En 2016 publicó la novela Asesino en Facebook con la editorial Edelvives México. Ese mismo año presentó dicha obra en la 36 Feria Internacional del Libro Infantil y Juvenil (FILIJ). La novela Asesino en Facebook se distribuye actualmente en las principales librerías de la República Mexicana.

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