La historia de la minificción (en 5 minificciones), por Jair Ortega

Octavo día

Cuando Dios despertó, el dinosaurio todavía estaba allí.

 

El dinosaurio según Max Aub

Lo maté porque siempre me despertaba.

 

La metamorfosis

Cuando Franz Kafka se despertó una mañana después de un sueño intranquilo, se encontró sobre su cama convertido en un monstruoso dinosaurio.

 

Sueñan los androides con dinosaurios eléctricos

Los androides se han desarrollado a tal punto que uno de ellos consiguió escribir esta minificción.

 

El fin de la minificción

Cansado de la fama, el dinosaurio decidió partir antes del amanecer.

Jair Ortega de la Sancha (México, 1997). Ha publicado en la revista electrónica El Club de la Fábula. Ganó el concurso de minificción #131 de Las Historias. Entusiasta del cine y el Math rock.

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