Tres poemas de Érick Salgado

estoy ancioso de veras

[Ilustración de Omar Felipe Martínez
lápices de color
27.5 x 45cm]

ESTOY ANSIOSO DE VERAS
de palpar las olas,
de sorber la espuma
la sal
el rocío;
del calor dorado de tu cuerpo,
de articular mi lenguaje
en el horizonte de tu silencio,
hacer del amanecer una chispa
minúscula, de un instante,
romper en las rocas de tu angustia
y anochecer prendido en tu desvelo.

 

POSTDATA

Me 1 a la lucha
contra
la palabra dizque formal
que dice metodología
en lugar de
método;
dar continuidad
en lugar de
seguir,
y reprocha semillas tan
fértiles como
tlalístique, que ni está en google
o atenqui, que hace agua la boca,
y el nuevo prefijo 100,
como en 100cia, 100ega o 100 pies
que son más sinceras que
inclusive, alma o anhelo
pero defiendo
eso sí
la complejidad del pensamiento,
las relaciones entre lo mundano y lo sagrado
como en una oblea de maíz negro
en los labios de la virgen
para el hambre de Dios,

Como postdata les pido
no busquen metodologías
para darle continuidad
a su hambre de Xpressar lo que 100ten
cuando ya todos sabemos
que solo están aburridos.

 

AL CAER, una gota de lluvia ve
los techos de las casas,
los tinacos negros y de asbesto,
la ropa tirada por el aire,

las iguanas asoleándose
sin pensar
en que ese hábito suyo
ha creado un dicho entre la gente,
una comparación con el que trabaja en la calle
por la obligación del dinero,
el accidente antiguo
que nos obliga a tanto por tan poco,
nos da valentía pero nos hace imbéciles
o estúpidos
porque la renta ya subió
y ahora hay que pagarse un nuevo vicio;

la mirada difusa de las nubes,
la esfericidad del mundo,
los nervios y las venas de las calles
y las células que chocan entre sí
y se dicen pendejo, fue tu culpa;

el paso de los aviones,
para quienes el acto de volar
como para nosotros el comer
se ha vuelto una repetición obligada y absurda:
el paisaje del huevo en el plato,
el horizonte de la yema disuelta
en el amplio de nuestro apetito;
la rutina de la tortilla medio quemada,
pero que quita el hambre;

la fachada de las casas vagabundas,
abandonadas,
más llamativas que las casas habitadas;

las ventanas de los edificios,
donde una pareja hace el amor por milésima vez,
sin ganas de tocarse,
pero con el afán de copular más veces
que sus compañeros de trabajo,
para quienes el sexo es un vaso de agua,
lúbrico río de lluvias ahogadas.
que de tarde o de día
en el cine o en la cama;

las hojas de los árboles que nadie riega,
porque no son suyos,
a diferencia de las frutas, que son de todos;
donde un gusano expulsa su orina
directo a la frente de una niña
y ella dice que está lloviendo
sin ver la gota de lluvia
que cayó al lado de su muñeca.

 


Érick Salgado nació el 14 de septiembre de 1991 en Iguala, Guerrero; radica y trabaja en la misma ciudad. Es profesor de inglés y corrector de estilo en Letramía, revista literaria editada en CDMX. Es director y cofundador del proyecto Kaleido, que incluye la Revista Literaria Kaleido, y Casa Kaleido, centro de estudios artísticos y de humanidades.

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Ame Pérez dice:

    ¿Cómo se pueden publicar poesías en su revista?

    Me gusta

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