Dos poemas de Aleqs Garrigóz

Güerito

Tu hermosura irradia afecciones
que son pies vírgenes pisando blandos la arena;
descansan sobre mi pecho y dejan una huella luminosa.

Si tu plexo solar fuera una casa,
yo quisiera ir a habitar a ella.
Allí, sostenido en manos pródigas de bondad,
comería en tu mesa
los frutos de la alegría más despreocupada.
Calentándome, querría meter siempre las manos al fuego.
Dejaría de ser huérfano
tan solo mirándote repartir el pan.

Haces que un minuto sea tan intenso
como lanza que el corazón atravesara.
Haces más ardientes las aguas de mi sangre.

Eres el oro que me hace avaro.
Pero si debiera recoger de tus manos la fortuna de mi vida,
una sola moneda me bastaría.

 

Acaso

Acaso te amo sin una razón verdadera:
por instinto, como se ama a la familia
predispuesta al incesto.
Y en ese deseo, el ritmo va nimbando dudas,
noches en que la distancia entre tú y mi mano
se hace más gris: pequeña borrasca.

Acaso estarás otra vez entre mis brazos
y oleré tus cabellos
que tienen la juventud de todos los verdes.
Y te diré al oído cosas que ya sabes.
Y entonces mi voz se adelgazará hasta el quiebre,
como si confesara mi más íntima necesidad,
desgarrada como fruto desperdiciado.

Y vendrán más otoños y seguiré pensando en tu tez canela.
Y acaso olvidarás nuestro cariño,
como los niños se olvidan de cuidar un animal y muere.
O yo me sienta apático,
traicionado por el destino, por no haber podido
cerrar tus traviesos labios con los míos.
Y una hondonada insalvable se abra entre los dos
cuando esta ciudad y lo poco que ofrece
dejen de tener sentido vital para ti.

Y entonces, ni celebraciones
ni caminatas juntos.

O acaso estemos siempre juntos
—yo amándote hasta el fin del amor en el cosmos—,
como dos átomos en una molécula indestructible.
Como de hecho ya lo estamos,
en este poema.

 


Aleqs Garrigóz (Puerto Vallarta, México; 1986) escribe poesía desde los 15 años y publicó su primer libro de poesía en 2003: Abyección. Posteriormente aparecieron La promesa de un poeta (2005; Premio Adalberto Navarro Sánchez), Páginas que caen (2008, 2013; Premio Municipal de Literatura de Guanajuato),  La risa de los imbéciles (2013; Ganador del I Concurso Internacional de Poesía de Emergente Nauyaca) y El niño que vendió su alma al Diablo (2016).

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