Mitología: ¿por qué el Diablo es rojo?

¿Por qué el diablo es rojo? Quizá esta pregunta pueda resultar extraña o muy obvia de resolver; la respuesta más común sería que es el color del Infierno, o que por el fuego del mismo sitio, también porque es el color de algún pecado, de la pasión, del mal, de la sangre, etc. Todas esas respuestas son correctas, en tanto forman parte ya de nuestro imaginario colectivo, pero están mal también. El diablo no ha sido todo el tiempo rojo, de hecho, sus representaciones antiguas más populares lo ponían de color negro; esto nos hace preguntarnos con aún más interés ¿Por qué es rojo?

Edad Media

Para responder esta pregunta debemos hacer un rápido viaje en el tiempo a unas de las primeras y más importantes representaciones del maligno, por lo que debemos transportarnos a la Edad Media.

Debemos entender que el diablo, y otras figuras similares, empieza a ser representado por la iglesia para poder enseñar, educar y asustar a sus creyentes. Las interpretaciones son variadas y plasmadas en géneros narrativos populares, porque a fin de cuentas a la institución de Dios a quien le importa llegar es al pueblo.

Nos encontramos con increíbles representaciones del diablo en distintos colores, estando entre ellos el azul, el verde y, el más trascendente, de color negro. Tenemos múltiples ejemplos como los presentados en las imágenes que aparecerán adelante, en las cuales podemos ver cómo resaltan cualidades de esta figura tan temida.

Sabiendo que los géneros populares fueron de lo más destacado en esta época, no es de extrañar que la figura de un diablo oscuro se quedara en el imaginario colectivo. ¿Por qué negro? Sin dar una respuesta definitiva, en su contexto (y aún en la actualidad) el negro es la oscuridad (lo contrario a Dios que es luz), lo desconocido, lo maligno.

Entonces, si el diablo no es rojo en esta época, ¿cuándo comienza a serlo?

Sincretismos

Es probable que al hablar de Edad Media hayamos pensado en castillos, princesas, una plaga…, caballeros, dragones (hablaremos de uno más adelante) y en el fenomenal proceso de sincretismo poli-religioso que implicó la llegada y expansión del cristianismo. De repente tenemos a algunas deidades convertidas o fusionadas con santos, sin embargo, en la mayoría de casos las deidades paganas se convierten en figuras terroríficas o se tomaron elementos simbólicos de ellos para representar aspectos demoniacos (cuernos, patas de cabra, tridentes, fuego, etc.).

El infierno cristiano es un ejemplo increíble de esto: retoma elementos del tártaro grecorromano (sitio de castigo), de la duat egipcia (con figuras caóticas siendo demonios) y probablemente de inframundos de panteones adorados en la antigua Roma. Incluso en la Divina Comedia se nos describe un infierno con personajes de la mitología griega.

Sabiendo que estas fusiones sucedieron, sin duda cabría la posibilidad de que tal vez existiera alguna deidad roja, esta se fusionara con el diablo y por eso cambió su color. La hay, dos deidades de hecho, ambas de la mitología egipcia: Seth, dios de la destrucción, de las tormentas, rival eterno de Horus (del cual se retoman múltiples mitos y arquetipos para crear la figura de Cristo), era representado con rojo; Apofis, dios del caos primigenio, eterno rival de Ra, que busca asesinar al sol todas las noches, es representado como una serpiente roja. 

Las patas de cabra del diablo muy probablemente nacieron de representaciones del dios de la naturaleza Pan, así como la horquilla de Hades y muchos más elementos de otras deidades, sin embargo, no me parece que Seth o Apofis hayan inspirado tan directamente al diablo. No en épocas antiguas, al menos, ya que, pese al intercambio cultural, el diablo rojo no surge hasta mucho después; además, no rescata aspectos considerables de estas deidades como sí lo hizo con Hades, por mencionar un ejemplo.

Sincretismo con prehispánicos

Si pensamos en sincretismo religioso del cristianismo con otras mitologías, sin duda acabaremos pensando en las culturas indígenas americanas, el ejemplo más conocido lo tenemos con la Virgen Tonatzin Guadalupe, más representaciones de santos deidades mexicas existen por montón. Por lo que quizá si existe una modificación en la concepción del diablo se deba al contacto con las culturas del nuevo continente. Esto que resulta ser cierto, pero no de la forma que podríamos esperar.

Xipe Tótec, el desollado, es el dios rojo, deidad del atardecer (de aquí viene su color además de estar descarnado), de la vejez, de la fuerza, del agua, sería la figura con la que el diablo tendría que fusionarse para adquirir el color que buscamos, pero no sucede así. Pese a que el dios está desollado, algo que resulta brutal de pensar, y que se practicaron muy violentos sacrificios en su honor, realmente no tienen ningún punto de paralelismo con el monarca del infierno cristiano y por lo general no se les llega a comparar.

Muy bien, el dios rojo no, entonces debe haber otras deidades con las que los cristianos hicieron símiles con el diablo, las hay, nuevamente más de uno: Tezcatlipoca, dios de la oscuridad, de la hechicería, de lo invisible, aquel que se disfraza en monstruos para aterrar a la gente, eterno rival de Quetzalcóatl (dios de la luz y que también tendrá paralelismos con Cristo así como Horus), es el candidato perfecto, este dios es la deidad del color negro, por lo que seguramente solamente reforzó el uso de este color.

Luego tenemos a Mictlantecuhtli, dios de la muerte, regidor del Mictlán, el inframundo mexica, deidad de las catástrofes del cual sólo se llegaron a hacer comparaciones. Llegada a América, implicaciones religiosas.

Por último, sorpresivamente, se encuentra Tláloc, dios de la lluvia, del fuego, del relámpago, del cual se retoma que solía hacer tratos (o bien sus hijos, los tlaloques) con los humanos, este dios es azul.

Estas deidades prehispánicas forman una nueva visión única de concebir al diablo, una que estoy seguro que aún hoy en día ustedes conocen: El diablo tonto, el diablo gracioso, el diablo parrandero, el diablo que trata de engañar pero es engañado, el diablo que no es tan malo. A final de cuentas ni Tezcatlipoca ni Mictlantecuhtli ni Tláloc eran malvados (esta percepción de bien y mal no existía entre los nahuas como lo pensamos), por lo que tiene mucho sentido esta transformación.

Los prehispánicos modificaron al diablo, sí, pero no a su color.

La cochinilla

Pese a que la perspectiva de encontrarnos con el diablo rojo no ha sido muy favorable, antes de continuar con nuestra travesía debemos permanecer en México, y trasladarnos al siglo XVII, específicamente al año de 1695 en la catedral de México, donde reside la obra de Cristóbal de Villalpando: Santa Rosa tentada por el demonio.

Además de la preciosa obra de arte que observamos (y de que seguramente ese demonio hace bastante rutina de pierna) hay algo obvio que llama muchísimo la atención, el demonio es rojo. Existe una particularidad en México en esta época, aquí vive una especie de cochinilla que permite la creación de un pigmento muy especial.

La grana cochinilla es un insecto que vive entre los nopales y tunas, ampliamente exportado a Europa después de la conquista de América, se convierte en un símbolo de estatus y riqueza. El pigmento creado era de mucho mayor acceso e intensidad que los rojos europeos.

¿Por qué Villalpando coloca un demonio rojo? Puede que sea una forma de diferenciar el arte de la Nueva España de la europea, una forma de decir “aquí sí tenemos rojo”. El color negro predomina en la obra, incluso en las sombras pronunciadas del ente infernal, pero ese tono carmesí no deja de provocar preguntas. Esta obra incluso va en contra de simbolismos católicos cristianos en donde el rojo es utilizado para representar al Espíritu Santo, o al amor de Cristo, o siendo utilizado en distintas misas.

Villalpando no se sabe que estuviera en contra de la iglesia para blasfemar de esa manera, por lo que quizá la hiciera de esa forma para diferenciar el arte novohispano del europeo, puede que sí… O también puede, sumándose a lo anterior, que haya sido por conocimiento del pintor por cierta representación bíblica del diablo.

El dragón

El rojo religiosamente en la antigüedad tiene simbolismos positivos, es curioso pensar cómo se ha transformado esa imagen. Hay una excepción a esto en el libro de Revelaciones, Apocalipsis, en el cual se describe paso a paso cómo iniciará, desarrollará y terminará el fin del mundo —lectura muy recomendable para nuestros tiempos y sepamos cómo defendernos—. El jinete de la guerra llegará en un corcel rojo, este color a su vez representará violencia en distintos pasajes.

Existen pocas descripciones físicas del diablo, a excepción de este terrorífico libro, donde hay una importante mención de él, y es de color rojo, a continuación, el pasaje.

3 Luego apareció en el cielo otra señal: un gran dragón rojo que tenía siete cabezas, diez cuernos y una corona en cada cabeza.

4 Con la cola arrastró la tercera parte de las estrellas del cielo, y las lanzó sobre la tierra. El dragón se detuvo delante de la mujer que iba a dar a luz, para devorar a su hijo tan pronto como naciera.

Apocalipsis 12-13; 3, 4

Después de esta mención no se vuelve a mencionar el color del diablo, de hecho, representaciones de este dragón lo ponen de otro color, como en Saint Michel combattant le dragon, de Jean Fuquet, de aproximadamente el año 1452. Aquí vemos al arcángel Miguel (llevando el rojo) enfrentarse al dragón mencionado en Revelaciones, dicha criatura es verde.

Antes de seguir, sé que el ojo atento se percató de que en la esquina inferior izquierda se encuentra Satanás, adivinaron, del color que tanto nos esmeramos en encontrar. Este diablo rojo es algo inusual, pero que seguramente está inspirado por el pasaje en el que se basa la pintura, además de ser un color recurrente en las obras del pintor, incluso representando ángeles de esta forma.

Puede que, así como Villalpando y Fuquet hayan sido inspirados por Revelaciones 12-13 —no sorprendería nada que conocieran la Biblia—, haya habido artistas que se hayan inspirado en Apocalipsis para hacer esporádicas representaciones del diablo rojo.

Es importante mencionar que, como el pintor francés, el mexicano novohispano de nuestro interés también utilizaba muchísimo el rojo en sus obras, representando también figuras divinas de este color, por lo que en ambos casos podríamos atribuir el uso del rojo como una costumbre o marca característica de sus obras.

Ya que hemos quemado todos los cartuchos y que parece que no encontramos respuesta de qué es lo que hizo que el diablo se volviera rojo tal vez necesitemos un descanso. De hecho, creo necesario que la mejor manera de hacerlo es comiendo una botana, yo en lo particular amo la comida picante, toda esta onda de flaming hot, alitas endiabladas, me encantan.

Mientras comemos un poco (provecho a quien lo haga) ¿Se han percatado de cómo en ocasiones nos complicamos demasiado para encontrar respuestas sencillas? Por ejemplo ¿Cómo meten un elefante a un refrigerador? Sencillo, abres el refrigerador y lo metes, fin. Pero bueno, díganme ¿alguien de ustedes conoce la marca de jamón enlatado Diablitos Underwood?

El jamón del infierno

1868 es el año clave, recuérdenlo, pero para llegar a él primero debemos ir a 1820; William Underwood es un inmigrante inglés que llega a los EEUU empleando sus conocimientos adquiridos en la empacadora de Inglaterra en la que trabajó, así funda un negocio de conservas y alimentos en envases de vidrio. Su negocio crece, se convierte en una empresa, una a la que las distribuidoras de envases de vidrio locales ya no tienen capacidad de surtir, esto no detuvo a Underwood en su ambición de crecer y cumplir las demandas de sus consumidores, por lo que decide emplear enlatados, esto es un evento muy importante en la historia.

¿Qué tiene esto que ver con el tema? Boston, 1868, Underwood coloca carne de cerdo picada enchilada en una lata y decide distribuirla con el nombre de Deviled Ham, en 1870 registran el logo de este jamón a su nombre y en 1895 debuta a color. No sabemos si Underwood era un hombre estudiado en teología, probablemente era cristiano, probablemente había llegado a leer la Biblia, pero no podemos decir que se haya inspirado de esta ¿Por qué menciono todo esto? Ante ustedes la primera representación del diablo rojo.

Decir primera es una exageración de mi parte, claro, sabemos que la primera se encuentra unos siglos antes, pero es esta representación algo que resulta clave para responder nuestra pregunta. Es probable el responsable de la publicidad en la industria de Underwood haya tenido contacto con alguna representación previa a ésta, quizá cercana temporalmente, puede que las razones detrás del uso de este color sean distintas.

Endiablado como sinónimo de muy picante, endiablado comparte semanticidad con picoso, por extensión con chile y a su vez este con fuego. Se sabe que el chile evolucionó para que al comerlo cause la sensación de quemadura, la relación de chile y fuego es obvia. ¿Dónde entra lo endiablado en esto? El infierno es popularmente conocido por ser un sitio de fuego dónde arderán los pecadores en las llamas del diablo… Las conexiones comienzan a ser cada más y más visibles, se llama Deviled porque es muy picante, relación con el fuego, el infierno y el diablo, excelente. Esta relación la manejamos aún hoy en día, están los Doritos diablo o las ya mencionadas alitas endiabladas.

Muy bien, excelente, pero esto no es la respuesta. Sí y no.

Para 1896 ya comenzaba a ser expropiado con esta imagen a distintas partes del mundo, Venezuela siendo un principal consumidor, llegando así a Europa e incluso Asia oriental (¿Cómo habrá sido el encuentro con este diablo rojo en comparación a los oni japoneses?). No aseguro que esto haya sido la gran razón por la que el diablo comenzó a cambiar de color, pero creo que es una de las claves para que así haya sido.

No propiamente por el producto, no por el jamón, sino por la publicidad, porque si de algo podemos tener certeza es de que un arma de poder devastador es la publicidad.

La importancia de los medios publicitarios

Alrededor de los siglos XVIII y XIX es cuando surge el periódico como lo pensamos en la actualidad, la importancia de este es un antes y un después en los medios de comunicación. Gracias a los periódicos la gente se va a poder entrar de muchísima información y además es que va a poder consumir distintos tipos de literaturas. Más allá de eso, lo que llama la atención es que al ser un medio de comunicación masivo con el enorme impacto popular que tiene, es que la publicidad utilizada en este tendrá, por extensión, el mismo alcance. Además de consumir el producto, es probable que la imagen de este se quede en su imaginario.

La publicidad empieza a surgir de forma independiente. Nos interesa la publicidad usada a principios del siglo XX, vamos a ver en este instante varios anuncios utilizados en Europa, dónde observaremos distintas representaciones del diablo.

Podemos presenciar una dicotomía de juego de colores, el negro y el rojo son colores dominantes ya, parece una especie de competencia ver cuál será el más dominante entre ambos, esto quiere decir que el diablo rojo empieza a instaurarse más.

Esta imagen de tinta francesa en nos muestra un diablo de color rojo por completo, algo impresionante. Es la primera representación publicitaria en Europa de lo que va a ser el diablo completamente de color rojo, este color ya no es utilizado como un instrumento, ya no es utilizado en el fondo y nada más.

Todo esto es un gran preámbulo para lo que, a mi gusto, es la verdadera razón que deja el último clavo en la tumba del diablo negro para dar paso al rojo, y es el cine.

El diablo en el cine

De las primeras representaciones que tenemos del diablo en el cine está la película italiana L´ Inferno de 1911, la película sueca Häxan de 1922, y Faust: Eine deutsche Volkssage de 1926. Todas estas representaciones a blanco y negro pues el color aún no ha llegado al cine.

La primera representación a color será en 1930 con El cabaret del diablo, dónde se nos representa al monarca del infierno como un ser humano trajeado de negro con un corbatín rojo. Aquí el negro sigue siendo dominante, pero se comienza a dar espacio al rojo.

De aquí saltamos al año 1971 con La terrorífica noche del demonio, en la cual aparece una entidad demoníaca blanca, pero en la que el color rojo empieza a dominar cada vez más. De aquí pasamos a los principios del cine slasher con Pesadilla en la calle del infierno, de 1984, en la cual conocemos a Freddy Kruger, figura demoníaca, entidad infernal ya representado dominantemente con el rojo. Para tener este nivel impacto desde principios del siglo XX a finales, por la década de los ochentas, es casi seguro que el rojo fue expandido cada vez más, ya fuera en obras de teatro, cómics, novelas, en publicidad, etc. En 1985 sale Legend donde tenemos una representación magnífica de lo que va a ser el diablo a partir de este momento; ya es representado completamente de rojo.

El cine es clave debido a que es un género que alcanza grandes masas, en muchas ocasiones lo que ahí se represente quedará plasmado en el imaginario de quiénes ven esas obras. Para ejemplificar eso podemos ver el cine de propaganda anti-nazi, o el arquetipo heroico contemporáneo occidental gracias al cine de superhéroes. Si el cine hace representaciones mayoritariamente rojas del diablo, entonces ese color permanecerá.

Conclusiones

Desde videojuegos como Doom, Diablo, Dante´s Inferno o Devil May Cry, a series como Scream Queens, El mundo oculto de Sabrina o Lucifer, el diablo ha tenido una variedad considerablemente extensa de distintas representaciones, pero la mayoría (sino es que todas con contadas excepciones) incluyen como simbolismo característico el rojo. Esto nos lleva al principio de este texto, en la que para el imaginario contemporáneo resulta obvio e híper lógico que sea de ese color, dando muy buenas justificaciones y argumentos.

Para concluir hagamos un breve recuento de todo lo que se vio involucrado para que el diablo sea tan característicamente representado con este color: Mención del dragón rojo de siete cabezas en Apocalipsis, escasas apariciones artísticas del diablo de dicho color (seguramente debido a tendencias artísticas de sus autores), usado como mascota de una marca que fue mundialmente famosa a finales del siglo XIX, usado con este color en publicidad de principios del siglo XX, finalmente teniendo un salto al cine de color el cual permitirá la difusión e instauración de este color en dicha figura.

¿Por qué el diablo es rojo? Porque una serie de factores influyeron y trazaron camino hasta que su representación en este color llegara a un medio narrativo, de comunicación, de entretenimiento de talla y alcance mundial como lo fue el cine.

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Excelente análisis y excelente narración. No es exagerado decir que el caso de jamón “endiablado” Underwood sea el primer caso, pues nos situamos en dos planos muy particulares: (1) la primera representación en época moderna y además, (2) aupada por el fenómeno comunicacional de masas (si bien en una fase incipiente). En el medioevo, obviamente también se trataba de fenómenos comunicacionales (si lo queremos analizar así y si se me permite el uso anacrónico de la expresión) pero no de masas… era más bien localizado, puntualizado, y por las tecnologías comunicacionales de la época, solo llegaba de la iglesia a la comarca donde se pregonaba.

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  2. graju dice:

    ¿De cuándo es el diablo rojo del folclor mexicano que apqrece en los nacimientos de barro y en el juego de la lotería?

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