4 sonetos de Adrián Calderín

Egipto

En la noche estrellada y faraónica
deambula un sigiloso cocodrilo
por las sagradas márgenes del Nilo.
En la noche ancestral, ve la lacónica

pirámide la arena del desierto
que escapa del reloj. Un viejo escriba
narra sobre el papiro la emotiva
epopeya de un dios lejano y muerto.

Un faraón se jacta de sus obras
de su sangre real, y del divino
linaje que le auspicia y le precede.

Los escorpiones luchan con las cobras
y la clepsidra aspira a ser destino
mientras el tiempo avanza y retrocede.

Minotauro

Huraño como el hombre, y como el toro,
indómito, a merced del fiero instinto,
yerro por este oscuro laberinto
de sombras y de pánicos. Ignoro

el aire puro, el sol, la plata, el oro
y todo lo que esconde este recinto.
Con la esperanza de un azar distinto
la carne de mis víctimas devoro

en este insólito rincón de Creta.
He intentado escapar. Ha sido en vano.
Sin ovillo, ni ayuda, ni algún plano

la puerta de salida es más secreta.
Espero la llegada de Teseo 
para alcanzar mi sino de trofeo.

Homúnculo

Las épicas leyendas medievales
desvelan los misterios de la alquimia
y narran el arcano de una eximia
destreza que conmuta los metales.

La esperma de un ahorcado, pelos, huesos
mandrágoras, carbón, sangre, mercurio, 
bastan para engendrar un ser espurio,
según los alquimistas. Los procesos

para formar al hombre en miniatura,
van más allá de la literatura, 
las fábulas, los mitos y los grises

nigromantes y magos ya olvidados.
Ofrece su lealtad y sus cuidados
a cambio de guijarros y lombrices.

Cerbero

Perdura más allá de las edades
del tiempo inveterado y verdadero
tu aspecto de guardián áspero y fiero
en los sombríos pórticos del Hades.

Custodias día y noche el inframundo,
gimes, ladras, aúllas y bostezas
con la pluralidad de tus cabezas
y tu paso jerárquico y rotundo

de perro despojado de la luna.
Sin más humillación que la derrota 
sollozas furibundo ante la ignota

orilla sepulcral de una laguna.
Tras tu labor penosa y vitalicia,
solo el dios de la muerte te acaricia. 


Adrián Calderín (Gutiérrez Cuba, 1987). Reside actualmente en Quito, Ecuador.  Amante de las formas clásicas de la poesía y de las obras maestras de la literatura. Licenciado en Lenguas Extranjeras. Sus poemas constan en más de 30 antologías en España y Argentina, así como en revistas literarias de México y Argentina.  Autor del poemario Breve manual para enamorar a una flaca bajo el pseudónimo Adrián CG.

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