Fragmetarios: Sueño de ultramar, por Rodrigo Mora

A Carolina Suárez                                       Esto que aquí se rompe y se rehace se llama el mar. Jardín de niños. J. E. P.   Atado a mi lengua silenciosa, a los años catedráticos de mis manos, el cuerpo nostálgico de incendios que quise abandonar una tarde de agosto regresa tembloroso por la luz que le…

Fragmentarios: Apunte sobre la superficie, por Rodrigo Mora

Escribo sobre una superficie, con intención y un concepto en la mente. Escribo y sé que algo me descifra, me traduce y me vuelve a armar para que un improbable lector lea estas líneas que se pausan, bajan y vuelven a empezar hasta que llegan a este punto. La jerarquía de mi reflexión sobre la…

Fragmentarios: Todos muertos, por Rodrigo Mora

A la memoria de Pepo y su hermano Lalo. Mataron a un hombre afuera de mi casa. […] ¿Tembló la mano del que bordeó la orilla del cadáver? La ciudad, sus banquetas: un enorme pizarrón. En vez de números se suman cuerpos. Papeles Falsos. Valeria Luiselli.   Aquí está don Lorenzo después de una vida…

Fragmentarios: Jacarandas y eutanasias

Hace poco dos fantasmas muy viejos florecieron en mi jardín. Dijeron que los habían sembrado hace mucho tiempo, los regaron con sangre coagulada del siglo pasado y algunas ideas eutanásicas. La semilla de un fantasma venía de Japón y la otra de Estados Unidos; pero, para llegar hasta aquí, cruzaron por el norte de México:…

Los fantasmas del ASCII, por Rodrigo Mora

A Carolina I SOH ^A DESPEGUE Etapa primaria Ignición eléctrica del primer motor 3G o 4G (para, al menos, poder levantar las manos) Orbitar un poco la Tierra para escapar de su fuerza gravitacional Desprendimiento de la primera fase. Basura que cae al cielo. Ligereza material. Etapa secundaria. Ignición del segundo motor… STX ^B La…

Fragmentarios: Días de pesca

Era otra vez Dios, cuyos brazos apretaban la tierra como dos tenazas de cólera. Dios vivo y enojado, iracundo, ciego como Él mismo, como no puede ser más que Dios, que cuando baja tiene un solo ojo en mitad de la frente, no para ver sino para arrojar rayos e incendiar, castigar, vencer. José Revueltas….