Cuento | La autoestima, por Charlie Round

Hace unos días perdí mi autoestima. O me la robaron. No estoy seguro. Tampoco sé exactamente adónde fue ni cómo. Tengo mis teorías, por supuesto, pero todas son fabulaciones en torno a un hecho que no puedo demostrar. Solo sé que salí de casa con una cierta confianza en mí mismo. Es decir, la clase…

Cuento | Demonio interior, por Marisol Gámez

Hace horas que Sofía Belaunde de Avella quiere irse del coctel de negocios. Volver a casa, quitarse los tacones, las medias, el vestido recto que estiliza su silueta al precio de la comezón. No es la primera vez que la música del piano y las tenues luces del bar le provocan ese hastío, pero, sobre…

5 microrrelatos de Antonio Ramírez Córdova

… y por entusiasmar a la multitud, abrió la jaula del león haciendo gran bulla, retándolo de veras, riendo mucho, enseñando una fila de dientes pequeños y blancos, hasta que el raudo ángel de lo eterno, con manos inminentes, lo recogió del suelo. Después de escuchar el alarido, poderoso y veloz, como la muerte misma,…

Cuento | El jardín de mamá

—Mamá tiene cáncer—recuerdo esas palabras y el peso de su impacto me siguen sofocando. La diferencia ahora, del momento en el que las escuché, es el movimiento perpetuo mantenido para evitar que mis pensamientos me agobien; las recuerdo cuando me levanto (a sabiendas que en el instante que ponga un pie fuera de la cama…

Microrrelatos | Infancias (parte 2), por Patricia Lohin

A los doce el amor era mirarlo a Fernando de reojo.  Alguna vez compartimos uno de esos pupitres de madera todos integrados con un orificio para poner un tintero. A los doce el amor era un sentimiento larga duración y un asunto serio. Yo me enamoré en sexto grado, y seguí con ese encaprichamiento hasta…

Fragmentarios | Adicto a la Felicidad Sintética®

El coraje es miedo que ha rezado sus oraciones.D. Foster Wallace. La piel tiene una memoria cruel: como una computadora rudimentaria, transmite información en forma de células muertas que pueden generar enfermedades crónicas. El daño puede venir por la excesiva exposición al sol o el frío, desde una psoriasis hasta un melanoma. La piel siempre…

Cuento | Quienes regresaron, por José A. García

Mi padre, el padre de mi padre y el padre del padre de mi padre, como lo hacían todos los hombres de la familia, salieron a recorrer el mundo y luego regresaron. Al menos fueron sus cuerpos quienes regresaron. Mi madre, la madre de mi madre y la madre de la madre de mi madre,…

Cuento | El cazador, por J. R. Espinoza

La música es anterior a las palabras, a la poesía y a la civilización. Estaba ahí antes de la gran migración de África y del descubrimiento del fuego. Es un lenguaje sin palabras. Las ballenas cantan y, aunque no comprendamos lo que dicen, podemos sentir su dolor, ese dolor que compartimos todos los seres vivos….

Microrrelatos | Infancias (parte 1), por Patricia Lohin

La libertad tiene olor; es el aroma a sol entre las hebras plateadas de mi cabello. Por eso no me dejan salir todos los días: es peligroso y adictivo.  No se puede andar por la vida emanando olores de cuarta y quinta categoría.  Podría darme cuenta de que hay otras vidas ahí fuera, en donde…

Cuento | Wittgenstein, el doble, por Aldo Barucq

Nuestra escritura es nuestro doble. Somos lo que escribimos. Somos como nos leen.  Aunque parezca mentira —por su rostro severo en fotos y portadas de libros, a pesar de su escritura rígida, casi militar— Ludwig Wittgenstein también fue niño. Aunque la frialdad de su pensamiento lógico lo ponga en duda. Le gustaba ir a las…

Cuento | Vos, yo, nosotros, por Liliana Fassi

Mercedes no imaginó cuánto iba a cambiar su vida el día en que su marido le presentó a Alcides. Roque se había jubilado un año antes. Después de someterse a los vaivenes de su trabajo como chofer de micros de larga distancia, tuvieron que acostumbrarse a una nueva rutina. Ahora compartían gran parte de los…

5 microrrelatos de Gabriel Ramos

Estigma Todos decían que era un bueno para nada. De la nada construyó un emporio.  Ciudad de México En la oscuridad el criminal temía encontrarse con otro asesino serial.  Orfandad ¿Padre, por qué me has abandonado? Jesús / Kafka / Pessoa / Rulfo Diana La fascinante mujer le rompió el corazón al tipo que se…

Cuento | Vendo dos guajolotes, por David Rico

¿Quién iba a pensar que el tiempose iba a ir así de rápido?Anónimo “Vendo dos guajolotes” podía leerse claro, escrito a plumón negro, con mayúsculas y minúsculas intercaladas, ocupando toda la hoja de una cartulina descolorida por el sol de días, dieciocho letras haciendo esta sentencia fuerte y ridícula a la vez. Transcurría la temporada…