Cuento: A119, por José Luis Díaz Marcos

Cuando se descubrió que la información era un negocio, la verdad dejó de ser importante. Ryszard Kapuscinski   “¡Por fin en casa… a 384 000 kilómetros de la Tierra!”, se dice Victoria Brown despresurizando su traje ya dentro de la estación minera Armstrong. Hija de Salma Nielsen, primera mujer en seguir los pasos del pionero…

Poema: Malilla en pasos de azotea, por Guillermo García

Para Alondra G. Una larga                    calle ……………….de madera Una postal                                          de San Agustín atorada                                   entre el pecho ……………….……………….……………….……………….……………….……………….……………….…….y la frente Un acorde                                                                  sucio que recorre                                         ……………….como un suspiro helado ……………….……………….……………….……………….……………….………aquella ……………….……………….ciudad             quebradiza al         tacto                                       de        las luciérnagas Una     melódica                                            dando ……………….……………….…..a luz                en los pasillos…

Cuento: Los vientos de Tijuana, por Nayeli Rodriguez Reyes

[La primera versión de “Los vientos de Tijuana” fue presentada en el XI Encuentro Nacional de Estudiantes de Lingüística y Literatura “Bienvenidos al ombligo de México”- Lengua y Literatura: el centro de todas las cosas. Universidad de Aguascalientes, 2013.] Hacía un calorón. Eran esos tiempos en los que me tenía que dormir semidesnuda y con…

Tres poemas de Iván Mata

La oración de los muertos para no estar solos su padre tuvo la decencia de cargar con las fotografías donde él aparecía se convirtió en el fantasma que por las madrugadas hacía mucho ruido ……………….tras las paredes / se oye el resultado de su empresa ……………….tras las líneas desesperadas / es la esposa de un…

Cuento: Carbonillas, por Alma Naón

De escasa estatura, famélico y esmirriado; su edad era incierta, lo mismo se le podían suponer 25 años que 40. Había llegado al barrio igual que un perro viejo. Con la misma mirada cansada clavada en la incertidumbre. En las mañanas, se sentaba en el escalón de la zapatería de Don Prudencio, abría su mohosa…

Fragmentarios: Todos muertos, por Rodrigo Mora

A la memoria de Pepo y su hermano Lalo. Mataron a un hombre afuera de mi casa. […] ¿Tembló la mano del que bordeó la orilla del cadáver? La ciudad, sus banquetas: un enorme pizarrón. En vez de números se suman cuerpos. Papeles Falsos. Valeria Luiselli.   Aquí está don Lorenzo después de una vida…