Tres poemas de Clemente Sánchez Rodríguez

Suspiro con el Metro Suspiro con el Metro mis venas conectadas con el tiempo. Un transborde o dos necesito para retomar mi vida de nuevo. En la colosal ballena metálica todos llevamos un diferente destino. Adentro hay mil historias de peces que se miran unos a otros en medio de un oscuro silencio. Suspiro con…

Cuatro poemas de Alfonso Jiménez

De nuevo tu recuerdo me golpea los tobillos luego regresa a la oscuridad acostumbrada a la reducción automática de los océanos y de los animales refugiados en sus conchas espero que en algún momento el mar no te traiga más de vuelta que un repliegue definitivo de sal y tiempo termine por llevarse todos tus…

Poema: Malilla en pasos de azotea, por Guillermo García

Para Alondra G. Una larga                    calle ……………….de madera Una postal                                          de San Agustín atorada                                   entre el pecho ……………….……………….……………….……………….……………….……………….……………….…….y la frente Un acorde                                                                  sucio que recorre                                         ……………….como un suspiro helado ……………….……………….……………….……………….……………….………aquella ……………….……………….ciudad             quebradiza al         tacto                                       de        las luciérnagas Una     melódica                                            dando ……………….……………….…..a luz                en los pasillos…

Tres poemas de Iván Mata

La oración de los muertos para no estar solos su padre tuvo la decencia de cargar con las fotografías donde él aparecía se convirtió en el fantasma que por las madrugadas hacía mucho ruido ……………….tras las paredes / se oye el resultado de su empresa ……………….tras las líneas desesperadas / es la esposa de un…

Tres poemas de Érick Salgado

[Ilustración de Omar Felipe Martínez lápices de color 27.5 x 45cm] ESTOY ANSIOSO DE VERAS de palpar las olas, de sorber la espuma la sal el rocío; del calor dorado de tu cuerpo, de articular mi lenguaje en el horizonte de tu silencio, hacer del amanecer una chispa minúscula, de un instante, romper en las…

Siete poemas visuales de Atilano Sevillano

Atilano Sevillano [Argusino de Sayago- Zamora (España), 1954] Residente en Valladolid (España). Doctor en Filología Hispánica y profesor de enseñanza secundaria. Imparte talleres de escritura creativa (poesía, haiku y microrrelatos). Cultiva la poesía visual. Es coautor del libro de texto Literatura española y universal (1999). Tiene publicados dos poemarios: Presencia indebida (1999) con prólogo del poeta Claudio Rodríguez y Hojas volanderas – haikus (2008).  Hasta la fecha ha reunido…

Poema: Yelmo II, por Enrique Arturo Salazar

Yelmo II La libertad cobra en tiempos de hambruna. Los viejos habitan las plazas del Centro, se enraízan al asfalto para perderse en la bruma. Su legado es el silbido del viento. Trato de mantenerme cuerdo en una ciudad de taciturnos cazadores, de presas abyectas a su destino. Esa es mi victoria, soportar los embates…

Tres poemas de Zauriel Martínez

Se acepta Visa y Pay-pal Todos los males del mundo tienen la culpa de la Humanidad que es una señora retacada con fama de puta; solo puedes acceder a su cuerpo con sangre sudor y lágrimas o una cómoda mensualidad de 500 sueños al mes. Alt+f4 Cierra la boca y escucha al vacío escuchándote cierra…

Dos poemas de Cuba y uno de Oaxaca, por Alfredo Lozano

[Ilustración de Omar Felipe Martínez Carboncillos 21 x 27cm] Regreso a la Ciudad de México Tengo una depresión sonriente, interna, excesiva, grosella. Tengo una depresión entre comisuras de labios, depresión de tuétano, de vida normal, hecha costra. Tengo una depresión rugosa, palpable al acariciar mi piel, una depresión que fluye entre glóbulos. Depresión de ciento…

Cinco poemas en Londres, por Josef Amón Mitrani

[Ilustración: Omar Felipe Martínez Pasteles sobre craft 15cm. x 35cm.] POEMA NÚMERO UNO dormimos tres en un cuarto frío de Londres, en Angel, la ropa se va llenando de pedacitos de hielo en los bolsillos. ellos duermen, yo intento preparar el café, sólo entra la mitad de una mariposa por la luz pequeña de la…