Poema: Lectura a voz susurrada, por Oscar Molina

Se conocieron por junio, eran dos almas tristes y cansadas. Bebieron de sus ríos hasta dejarlos secos, y como llegaron se fueron; cada quién por su camino para no volver a verse. Pero eran mentirosos y a veces se encontraban; rozaban sus pulgares con timidez fingida, besaban sus almas sin tocarse las bocas, escribían historias…

Poema: Prolepsis, por Daniel Caballero

P               R               O               L               E               P               S               I               S en esta convergencia de sujeción y abandono, de estabilidad y perpetuum mobile ocurro y fenezco.            Ahora puedo yo hablar de yo porque yo en el risco del yo me sujeto con inconmensurable esfuerzo para darte…

El cementerio de mis muertos

En el pueblo hay un cementerio. Allí están muchos de mis muertos. Pero se aferra a una montaña en una de las tres cordilleras que atraviesa el país, Colombia, y nos han informado que se está cayendo. No se está cayendo el cementerio, sino la colina en la cual fue construido. En Anolaima uno nace…

Cuento: Las hazañas del fuego, por Rodrigo Mora

Para Y.   Lejos de la sensación efervescente de los perros muertos, de los reflejos insoportables de nuestros rostros en cualquier lugar de las plazas comerciales y de los últimos segundos del microondas que queman la comida: lejos de la ciudad querían encontrar sus nombres silbando en las cavernas, delineados en los contornos de los…

Poemas: San Bartolo Coyotepec y Poema VIII, por Alfredo Lozano

San Bartolo Coyotepec El chocolate yace en el agua que hierve y se espuma en los ojos de la mujer zapoteca. Morenabarro de San Bartolo Coyotepec, bellatarde de labios negros como el café en la olla y la cadencia verde como el ejote en el caldo de res. Llega el hombreazúcar y el zapote ceremonial,…

Curiosidad: ¿Qué es una Bildungsroman y cuáles debería leer?

Quizás alguna vez hayas oído mentar en la calle el nombrecito, pues es muy común ir en el camión rumbo a la casa después de un arduo día de trabajo o escuela y de repente, en una conversación ajena que no puedes evitar cachar con tu mejor oreja, escuchas algo como “sí, ya la leí,…