Dos poemas de Aleqs Garrigóz

Güerito Tu hermosura irradia afecciones que son pies vírgenes pisando blandos la arena; descansan sobre mi pecho y dejan una huella luminosa. Si tu plexo solar fuera una casa, yo quisiera ir a habitar a ella. Allí, sostenido en manos pródigas de bondad, comería en tu mesa los frutos de la alegría más despreocupada. Calentándome,…