Cuento | Cacería, por Juan Carlos Hernández Díaz

Solo eran tres, estaban grandes y eran de las que volaban. Se encontraban en la caja del rincón. Primero salió una, corrió hasta que topó con mi mochila; no supo a dónde ir y quiso regresarse, pero ya la habíamos visto. Se alborotó. Volvió a correrle, ahora sin dirección alguna. Los gritos de la maestra…