Ojos Vermelhos | Cuento: Cabecita Lisa

Llevamos dos meses aquí. Dos meses solos, rodeados de paredes blancas, borrachos futboleros, borrachos que solo saben coger y pelear, pelear y coger. Sigo sin poder comprender por qué estamos aquí. ¿Mi papá nos dejó? ¿Dejamos a mi papá? No sé quién abandonó a quién. La única respuesta que recibo de mi mami son silencios…

Cuento | Choque, por Gimena Ayelén Ruiz

La llovizna de un frío mayo cubría el vidrio del móvil, la ventana se empañaba al compás de mi respiración. El taxista hablaba sobre un problema con su esposa, mientras yo solo pensaba en cómo huir sin tener que esforzarme demasiado en el proceso. La calle estaba vacía y el semáforo cambiaba de colores en…

Cuento | Un juego, por Eduardo Robles Gómez

El hijo de la chingada no hablaba, neta. Era cagadísimo. Hacía ruidos de animales, como de gato, un pedo así, ¿te acuerdas? Sí estaba como tonto, la verdad. Tenía retraso el wey. Te le acercabas tantito y empezaba a morder y gruñir. Pinche loco. Oye, ¿y cuando le preguntaban algo los maestros? Parecía que iba…

Fragmentarios | Que no regrese, por Rodrigo Mora

Era septiembre, entonces quise deshacerme del piano. Mi madre había muerto dos semanas antes y ese piano era un mueble decorativo, incómodo, me recordaba a mi niñez porque hace mucho le había pegado algunas estampas en el costado. Pero me daba pena sacarlo por completo porque alguien podría encontrarlo y restaurarlo y darle una nueva…

Cuento | El recuento, por Ronald G. Hernández

Para C. A. Arguedas Dávila. Septiembre siempre fue un mes sin mucha importancia para mí: aburrimiento total durante esta temporada. Falta un mes para cumplir años, la Tierra le da la vuelta al Sol y pronto me encontraré un poco más viejo (las canas en la barba me delatan), con menos pelo en la cabeza,…

Cuento | El insólito doctor Cabrera, por Rosario Martínez

El doctor se acicaló, era sumamente vanidoso y pagado de sí mismo. Partió un abatelenguas para usarlo como pica dientes, sacudió de su bata, hasta hacía unos minutos impecablemente blanca, unas migajas del pollo frito que acababa de devorar, era todo lo que quedaba de su, para él, frugal comida. Sus largas y afiladas uñas…

Cuento | A estas alturas del partido, por Jorge Meneses

—Anoche tuve un sueño extraño —le dije a mi abuelo—. En el sueño, una niña tuerta me revelaba la existencia de un tesoro en esta casa. —¿En esta casa? —preguntó mi abuelo. —La niña me dijo —continué relatando— que en una de las tantas cajas que apilas en la sala hay algo muy valioso. Yo…

Un cuento de José David Flores Balderas

“Solo aquellos que andan entre las tinieblas pueden observar la estrellas”. Buscaba a tientas su desarmador en el suelo: la niebla era particularmente densa esa noche, no le era posible ver el piso debajo de sus talones; esto significaba que las lluvias eran próximas, se habían adelantado según creía. La avenida era grande y eso,…

Cuento | Es un tipo decente, por Cesar Gómez Cisneros

—¿No te acompañó? —Le pedí que no lo hiciera —Sara prendió el aire acondicionado y llevó la perilla hasta el tope. —¿Todo bien? —Sí, mejor vámonos. Josué arrancó. Rodeó la fuente para salir por la gran reja de arcos. Un carro le pitó: se había adentrado en la calle sin voltear. Siguió todo derecho hasta…