Relato breve | Akelarre, por Héctor Daniel Olivera

Bajo la luz diurna, el relator del Santo Oficio no percibe nada anormal en la aldea, nadie diría que en dicha población se ha enseñoreado El Maligno. Como en tantos otros lugares, hombres y mujeres se afanan en sus labores: los campesinos, en sus huertas; los artesanos, en sus oficios; el hidalgo haraganea; el párroco…