Cuento | La tan ansiada hospitalidad, por José A. García

Si se detuviera a pensar en el tiempo que llevaba recorriendo aquel camino, le sería imposible decir cuándo había comenzado. Tampoco podría decir hacia dónde se dirigía. El calor que azotaba la rala vegetación golpeaba de lleno contra su cuerpo; el polvo que se levantaba a cada paso lo envolvía como una nube metiéndose en…