Malgré tout | Las pequeñas cosas

Un mediodía de finales de octubre recibí por correo electrónico la invitación del editor de Palabrerías para escribir una columna en su revista, que antes me diera la oportunidad de publicar algunos ensayos. Me daban, además, libertad creativa absoluta. No lo pensé y acepté. Más tarde volví a leer el mail porque no lo podía…