Cuento: Mi alma heredera, por Milton Ismo

Abrí y cerré la puerta del convento. El sol aun no salía y el frío cuarteaba mi piel.  Exhalé sobre mis manos y me puse a trabajar. Las golondrinas se paseaban entre las maderas de la iglesia. La virgen descansaba debajo de la tela de polvo que se levantaba día con día. Los pasos quisquillosos…

Acusaciones y otros poemas, por Peter Paul

ACUSACIONES Me culparon de un suicidio que no cometí; de ladrarle a perros negros …………………………………de color café marrón; de hacerle cortes de manga a los chalecos; de salir sin piquetes, ¡cual Houdini!, de camisas de once varas; de bordar vender y usar laureles de espinas; de pisarle la cola al diablo y de pasarle a…