Fragmentarios | La herencia de Hjilkr

a nian Hjilkr preparaba su último hechizo. Adquiría, poco a poco, las características propias de la vejez: notaba las manchas moradas en sus manos cuando curaba al nieto del rey, las varices le reventaban de vez en cuando al tomar sus baños y tenía que ponerse yerbas rojas alrededor de las heridas para que cicatrizaran…