Fragmentarios | Que no regrese, por Rodrigo Mora

Era septiembre, entonces quise deshacerme del piano. Mi madre había muerto dos semanas antes y ese piano era un mueble decorativo, incómodo, me recordaba a mi niñez porque hace mucho le había pegado algunas estampas en el costado. Pero me daba pena sacarlo por completo porque alguien podría encontrarlo y restaurarlo y darle una nueva…