Un cuento violento, por Vero Lara

Era un arma larga, una metralleta futurista de balas inagotables y estaba en sus manos. Ese día, se hizo la fiesta de todos. De entrada, me pareció tan ilógico, pero hay tantas cosas ilógicas en la vida. Casi todos llevaron algo a la casa, gelatinas de leche, pollo ahumado como el que hace años, muchos…