Cuento | Al otro lado de la línea, por Alexis Castro

La niña trepó velozmente los peldaños y se sentó al filo de la resbaladera, acomodó detrás de las orejas su enredado cabello castaño, alzó los brazos y gritó al deslizarse. Era la quinta vez, a lo largo de la tarde, que se dejaba caer por la inclinada plataforma, después lo hizo cinco veces más, pero…