Tres poemas de Zauriel Martínez

Se acepta Visa y Pay-pal Todos los males del mundo tienen la culpa de la Humanidad que es una señora retacada con fama de puta; solo puedes acceder a su cuerpo con sangre sudor y lágrimas o una cómoda mensualidad de 500 sueños al mes. Alt+f4 Cierra la boca y escucha al vacío escuchándote cierra…

Dos poemas de Cuba y uno de Oaxaca, por Alfredo Lozano

[Ilustración de Omar Felipe Martínez Carboncillos 21 x 27cm] Regreso a la Ciudad de México Tengo una depresión sonriente, interna, excesiva, grosella. Tengo una depresión entre comisuras de labios, depresión de tuétano, de vida normal, hecha costra. Tengo una depresión rugosa, palpable al acariciar mi piel, una depresión que fluye entre glóbulos. Depresión de ciento…

Cinco poemas en Londres, por Josef Amón Mitrani

[Ilustración: Omar Felipe Martínez Pasteles sobre craft 15cm. x 35cm.] POEMA NÚMERO UNO dormimos tres en un cuarto frío de Londres, en Angel, la ropa se va llenando de pedacitos de hielo en los bolsillos. ellos duermen, yo intento preparar el café, sólo entra la mitad de una mariposa por la luz pequeña de la…

7 poetas mexicanas que debes leer

No son todas las poetas que considero interesantes, inventivas o relevantes, pues, más que una lista definitiva, lo que pretendo hacer aquí es una invitación a la lectura de estas mujeres y dar una mayor posibilidad de diálogo con nuestros lectores: queremos saber si las han leído, a quiénes agregarían, qué poemas les han gustado,…

Entretiempo y otros poemas, por Montserrat Castañeda

Entretiempo El sol observaba de reojo, cayó el peso de su mirada sobre la piel, una piel niña, ahora piel mártir piel seca, piel bendita de amor, el milagro de la vida, la vastedad de los ríos, lugar de ninfas, cálido hábitat. Emanó entonces el sudor de la tierra, del vientre, del sexo, un sexo…

Poema: Carta de recomendación, por Oscar Molina

Es un buen muchacho, algo triste, sí, algo loco. Un poco soñador, pero trabaja. Poeta (no mucho, solo a diario). Casi no llora, casi no se queja, casi no come y, cuando sí, lo hace de la palma, calladito. Es limpio y más o menos gracioso; lector, pero se las arregla. Gusta de cantar y…

Poema: La condena de la felicidad, por Pedro Martín Aguilar

I Ayer se ha matado un hombre tras deprimirse en su tercer año de jubilación. El Periódico, con su pupila segadora, permite solazarnos en la nota del suicida: “Lo siento, amigos. La vida no tiene sentido una vez dejas de trabajar”. Ayer se ha matado un esquizofrénico tras abandonarlo la familia que le dio todo,…

Poema: Un nuevo empirismo, por Pedro Martín Aguilar

A Guillermo Carnero La muerte no existe. Nadie existe que haya vuelto del pórtico frío para diseccionar el latido hirviente de la ausencia. Solo existe lo que conocemos, las manos tañen la luz, los ojos se acuestan sobre el océano, el olvido sabe a música proscrita, tus labios hieden a perfume de rosas maltrechas. Eso…

Poema: Lectura a voz susurrada, por Oscar Molina

Se conocieron por junio, eran dos almas tristes y cansadas. Bebieron de sus ríos hasta dejarlos secos, y como llegaron se fueron; cada quién por su camino para no volver a verse. Pero eran mentirosos y a veces se encontraban; rozaban sus pulgares con timidez fingida, besaban sus almas sin tocarse las bocas, escribían historias…

Poemas: San Bartolo Coyotepec y Poema VIII, por Alfredo Lozano

San Bartolo Coyotepec El chocolate yace en el agua que hierve y se espuma en los ojos de la mujer zapoteca. Morenabarro de San Bartolo Coyotepec, bellatarde de labios negros como el café en la olla y la cadencia verde como el ejote en el caldo de res. Llega el hombreazúcar y el zapote ceremonial,…