Fragmentarios | Construí un silencio precioso

Construí un silencio precioso sin utilizar talavera, ni vidrio que transparentara lo dócil de mis dientes. Ganó un par de aplausos, lo publicaron en una revista, me dieron algunos pesos y cuarenta gramos de suerte que no sirven para el futuro. Me prometió que no decepcionaría a mis padres en las comidas familiares, y que…

Seis poemas visuales de Mario Alberto Santoyo

            Referencia Dylan, Bob. “A Hard Rain’s A-Gonna Fall”. The freewheelin’. Columbia Records, 1963. CD.   Mario Alberto Santoyo ha sido publicado en las revistas Castálida, de la secretaría de cultura Edo Mex; Los demonios y los días, de la  Universidad de Guanajuato, y Punto de partida, de la UNAM….

Dos poemas de Aleqs Garrigóz

Güerito Tu hermosura irradia afecciones que son pies vírgenes pisando blandos la arena; descansan sobre mi pecho y dejan una huella luminosa. Si tu plexo solar fuera una casa, yo quisiera ir a habitar a ella. Allí, sostenido en manos pródigas de bondad, comería en tu mesa los frutos de la alegría más despreocupada. Calentándome,…

Poema | Psicosis cannábica, por Cristian Felipe Leyva Meneses

Detrás de la palabra está el caos. Cada palabra es una valla, una barra, pero no hay ni habrá jamás suficientes barras para formar la reja. Henry Miller   ……………………..1 Converso con el Duende del Jardín, tono huraño, palabras de polen. Sobre el humus orinamos, ya vencidos por la extrañeza. “Hola, criaturas de barro, soy…

Poema | Filemamanía categórica, por Alejandro Romanella

Quiero besarte, no importa cómo: con lengua sin lengua, sin boca o sin orejas. De cabeza, decapitado, en español, o en otro idioma. Besarte llorando, llorarte besos. Besarte antes, durante y después de un beso. Besarte ciego, con la luz prendida, en sueños, o despierto. Que cuando muera me desprendan encarnado de tus labios y…

Poemas | Sótanos del insomnio, de Yobany García Medina

Muestra del poemario Sótanos de insomnio. Ganador del Premio Nacional de Poesía Rogelio Treviño 2017.   I Tu nombre nace de la efervescencia del polvo, de la rabia que inventa el mar cuando entrega sus costillas al puño de las piedras. Viene del escombro que dejan los pájaros al terminar su canto, del viento que…

Poema | El cuerpo de un dictador, por Oscar Molina

Nos vino desde Europa y desde el Sur más profundo presentándose como la más novedosa de todas las costumbres. Americanos. Norteños. Liberales. Los habitantes de la cordillera y el lago nos rehusamos (muy ligeramente) a que una sola persona quisiera dirigirnos, más aún si esta no era Dios o el Buen Sam o el cuerpo…

Tres poemas de Raul Reyes

A falta de tiempo, velocidad Sueño y respiro. Respiran sobre mi hombro que avanza por el mar de cuerpo. Inmerso en la llamarada verde atravieso el adoquín mojado. Ojos muertos pisan como aleteos de rana sin darse cuenta llevan más de cien horas de viaje. La señora de verde se alza, como burbuja seca en…

Poema | Sexo, por Enzo González

Es todo. Antes de todo y luego de nada, arriba y abajo y abajo y abajo y abajo y al lado. Te beso, te agarro, me apretás. Te escupo. Pasas tu lengua, irrumpe el templo. Te escupo. Abajo, arriba. A los costados. En las paredes. Te clavo lo filoso. Junto los dientes, los aprieto. Te…

Cinco poemas de Daniela Toledo

Déspota Otra vez golpeé tu puerta. Tu semblante adusto niega de antemano. Tu semblante pálido me dice, otra vez, no. Quiero cambiar humillación por ofensa. No puedo. Quiero refrenar mis deseos, mis fantasías deshechas mil veces. No puedo. Quiero deshacer la línea finita entre la quietud y la ansiedad. No puedo. He arremetido otra vez,…

Fragmetarios | Sueño de ultramar, por Rodrigo Mora

A Carolina Suárez                                       Esto que aquí se rompe y se rehace se llama el mar. Jardín de niños. J. E. P.   Atado a mi lengua silenciosa, a los años catedráticos de mis manos, el cuerpo nostálgico de incendios que quise abandonar una tarde de agosto regresa tembloroso por la luz que le…

Cuatro poemas de Alfonso Jiménez

De nuevo tu recuerdo me golpea los tobillos luego regresa a la oscuridad acostumbrada a la reducción automática de los océanos y de los animales refugiados en sus conchas espero que en algún momento el mar no te traiga más de vuelta que un repliegue definitivo de sal y tiempo termine por llevarse todos tus…