Cinco poemas de Mario Alberto Santoyo

Arte poética Aún nos queda amanecer. Hay luces. Entendí sin saber: el límite dibujaba tu voz. Y es que existes donde se pronuncia el silencio.   Arquitecturas A Luis Barragán Pedazos de silencio entre luces rotas. Tiempo respirando miradas, líneas que forman humo. Todas las ventanas dan al cielo, inventan el vacío. Pequeños infinitos abrazan…

Poema | El cuerpo de un dictador, por Oscar Molina

Nos vino desde Europa y desde el Sur más profundo presentándose como la más novedosa de todas las costumbres. Americanos. Norteños. Liberales. Los habitantes de la cordillera y el lago nos rehusamos (muy ligeramente) a que una sola persona quisiera dirigirnos, más aún si esta no era Dios o el Buen Sam o el cuerpo…

Tres poemas de Raul Reyes

A falta de tiempo, velocidad Sueño y respiro. Respiran sobre mi hombro que avanza por el mar de cuerpo. Inmerso en la llamarada verde atravieso el adoquín mojado. Ojos muertos pisan como aleteos de rana sin darse cuenta llevan más de cien horas de viaje. La señora de verde se alza, como burbuja seca en…

Fragmetarios | Sueño de ultramar, por Rodrigo Mora

A Carolina Suárez                                       Esto que aquí se rompe y se rehace se llama el mar. Jardín de niños. J. E. P.   Atado a mi lengua silenciosa, a los años catedráticos de mis manos, el cuerpo nostálgico de incendios que quise abandonar una tarde de agosto regresa tembloroso por la luz que le…

Amado Nervo o la lucerna persistente, por Eduardo H. González

¿Cómo podemos definir la calidad en la obra escritural de un poeta? ¿Quién ostenta la autoridad para hacerlo? Solo el lector sensible que, tras la fina tela de la ventana intemporal de sus emociones, observa y descubre la voluntad suprema que antecede a la creación de un poema podría aseverar tales conjeturas. Ya que, si…

Tres poemas de Érick Salgado

[Ilustración de Omar Felipe Martínez lápices de color 27.5 x 45cm] ESTOY ANSIOSO DE VERAS de palpar las olas, de sorber la espuma la sal el rocío; del calor dorado de tu cuerpo, de articular mi lenguaje en el horizonte de tu silencio, hacer del amanecer una chispa minúscula, de un instante, romper en las…

Poema | Yelmo II, por Enrique Arturo Salazar

Yelmo II La libertad cobra en tiempos de hambruna. Los viejos habitan las plazas del Centro, se enraízan al asfalto para perderse en la bruma. Su legado es el silbido del viento. Trato de mantenerme cuerdo en una ciudad de taciturnos cazadores, de presas abyectas a su destino. Esa es mi victoria, soportar los embates…

Poema | Batman ronda en la azotea de noche

(a partir de los arcos de Batman Black Mirror y Rooftops) Alguna vez, Dick pensó haberme entendido al fin, creyó conocer el motivo por el que corro y recorro callejones y azoteas, por el que no busco un metal veloz que vuele encima. Sólo tuvo que verse en el espejo negro y mirar a la ciudad hacia…