Cuento | Wittgenstein, el doble, por Aldo Barucq

Nuestra escritura es nuestro doble. Somos lo que escribimos. Somos como nos leen.  Aunque parezca mentira —por su rostro severo en fotos y portadas de libros, a pesar de su escritura rígida, casi militar— Ludwig Wittgenstein también fue niño. Aunque la frialdad de su pensamiento lógico lo ponga en duda. Le gustaba ir a las…